No, no sucede a menudo. Pero cuando sucede, tú sabes lo que es. Se podría decir que es como un pinchazo, pero no de esos que duelen, sino de aquellos que te mueven. Es como si un cantante de ópera se apoderara de tu alma por unos segundos y la hiciera cantar con fuerza. Sí, es lo que más se le acerca; es un tipo de leitmotiv que surgió hace no sabes cuánto, y que se irá quién sabe cuándo. Es más, no quieres que se vaya. Está contigo algunas mañanas, sobre todo aquellas en donde el frío penetra hasta lo más profundo de tu ser. Está también en las noches, dentro de algunas estrellas, y a veces se proyecta en la luna. No es común entre la gente; podría serlo, pero pasa desapercibido. Es que en realidad es bastante bizarro. Algo propio; no sabes de dónde lo sacaste, pero es tuyo. Sólo tuyo.
¿Lo sientes esta noche, al igual que yo, al pensar en nosotros?
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