sábado, 2 de enero de 2010

Ah okay.

¿Qué pasa si decido no seguir con las reglas?
¿Qué pasa si no creo en el rebaño?
Cada día que pasa es uno nuevo, uno en el que me siento completamente diferente a los demás... y completamente diferente a la yo de ayer.

¿Qué pasa cuando este sentimiento ya no es uno agradable, sino aterrador, persecutor y terco? Déjenme explicar el porqué:
Aterrador, porque me aleja cada día más de los que quiero, me aleja también de mí misma, o de lo que creí que era yo misma... y ahora ya no estoy tan segura. Es más, no estoy segura de si realmente me está alejando de mí misma o si me está acercando a lo que "debo", o "quiero" ser. Deber y querer... ¿qué acaso no son la misma cosa a fin de cuentas?
Persecutor, porque me sigue vaya a donde vaya. No me deja en paz; a veces hasta parece ser que sucede por algo, como dándome una señal... a veces creo que no existen las señales.
Y por último, terco... porque simplemente no hay forma de cambiar la página, de olvidarme del tema, de seguir adelante... porque cada vez que logro pensar en otra cosa, aunque sea por unos segundos, siento que voy para atrás...
¿Qué sucede? ¿Es esto normal? Pero... ¿qué es normal? Todos los días somos observados y somos juzgados por personas con diferentes creencias y opiniones, con una diferente historia, con un diferente pasado... ¿por qué juzgamos y somos juzgados por semejantes que no tienen la menor idea de lo que ha sucedido en nuestras pequeñas vidas? No lo entiendo... el comportamiento humano me es ajeno a veces. Más bien, ojalá me pudiese ser ajeno [a veces].

¿Qué pasa cuando decimos "sí" a la completa individualidad? No quiero saber... no creo que sea la respuesta. No sé cuál sea la respuesta, y no creo que alguien tenga la respuesta. ¿Hay un plan? Espero que sí, y si no, espero trazar mi vida lo más... no encuentro una palabra. Esperamos trazar nuestras vidas... ¿de qué manera? ¿De una manera feliz? ¿De una forma sofisticada, llena de materialismo y superficialidad? ¿Llena de espiritualidad y sabiduría? ...es decir, ¿hay alguna diferencia en cómo "decidimos" trazar nuestras vidas? Ayer creía que sí. Hoy ya no estoy tan segura. Ya veremos cómo me siento mañana.

¿Qué pasa si decido ceder, y despego de este mundo que me tiene inconforme? ¿Qué pasa si continúo cuestionandome todo, y decido la individualidad? No sé...

¿Debería dejarlo todo en una pregunta? Y es que, ¿qué en esta vida no es una pregunta? Basta de preguntar, basta de contestar, basta de todo.
Quisiera al menos un segundo de tranquilidad.

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