lunes, 30 de junio de 2008

Memories

Hoy quisiera hablar un poco acerca de las memorias. Sin embargo, no quiero escribir de las memorias dulces, de esos momentos que recordamos con gran felicidad y tranquilidad. Con esas memorias yo no “poleo”.

Quisiera hablar de aquellas memorias agridulces con las que batallamos por olvidar, pero que bien sabemos que siguen ahí por alguna razón que aun no encontramos, y muchas veces la razón por la cual queremos dejarlas ir es por la importancia que han tomado.

¿Y qué importancia tan grande podrían tener las memorias?

De las memorias, de los momentos, del pasado, de lo que vas aprendiendo vas siendo lo que eres ahora y lo que serás mañana. Junto con las memorias vas creando tu propia esencia. El pasado es pasado, y si el tiempo quiere que algunos pasados regresen a ser presente (un presente muy diferente), pues así será. Por mientras, no hay por qué estar pensando en esas cosas, porque simplemente no se llegará a nada. Al menos no por ahora.

Yo ahora me encuentro en cierta alianza con mis memorias “dolorosas”, porque sé que siguen aquí por algo, y sé que probablemente no se quedarán por mucho tiempo. Al menos no estas memorias, ja. En mi caso, yo pienso que estas memorias agridulces son los coros de melancolía que necesita mi vida, porque hoy puedo decir con seguridad que mi vida está llena de increíble felicidad que jamás había tenido. He sido muuuy feliz, pero jamás lo había sido de esta manera. Y ahí es donde pongo a mi mente/cuerpo entre la espada y la pared, porque yo desde siempre he sido una persona a la que le gusta tener los pies en la tierra y siempre recordar de dónde vengo, de dónde vienen mis pensamientos y mi esencia melancólica que siempre ha sido soñadora e, irónicamente, realista.

Memorias que van desde la infancia, desde las personas que se han ido sin poder decir adiós (sobre todo de estas personas), las personas que se cambian de país, hasta las personas más cercanas a mí, que irónicamente cada día están más y más distantes. Distancia. Es una palabra simple pero tan vasta... es una palabra con la que podría llenar hojas y hojas, y realmente nunca acabar. Las distancias tienen un significado especial para mí: enseñanza. Y la distancia es algo muy aparte de este tema, así que por ahora no escribiré de eso.

¿Conclusión? Me da mucho gusto que estas memorias con las que antes batallaba por olvidar, ahora cada vez que aparecen las recibo con tranquilidad y hasta cierta felicidad, porque por algo están aquí... y son de las cosas que me hacen seguir con los pies en la tierra, siempre.


Luego,
Shöwaz.

*Esto lo escribí hace 1 mes, pero hasta hoy pude subirlo, juajua!
(btw, pasé mate con 10 :D!!!)